Cuando estamos inmersos en una búsqueda genealógica de un determinado antepasado es muy probable que encontremos información de personas de su entorno familiar o de su entorno social y/o laboral que, por su relevancia para la investigación que nos atañe, no debemos despreciar dado que puede ser un regalo de un valor incalculable. Un buen ejemplo se encuentra en la transcripción del acta de nacimiento de mi abuelo, en donde se informa de los nombres, apellidos, naturaleza y domicilio de los testigos, lo cual es aplicable respecto de cualquier otra acta del estado civil.
«Fueron testigos presenciales los mayores de edad y vecinos de ésta D. Juan Antonio Rabaez Escala natural de Sevilla provincia de idem domiciliado San Sebastián siete y D. Rafael Ochoa del Castillo natural de Sevilla provincia de idem domiciliado calle San Luis ciento cuatro.»